De manera contundente, desde esta tribuna levantamos la voz para defender a Grupo Antares, un referente de la danza contemporánea en Sonora y en el mundo, con más de 38 años de trayectoria poniendo en alto el nombre de nuestro estado. La cultura no puede reducirse ni administrarse como trámite burocrático: la cultura es identidad, es legado y es orgullo.
La decisión del Instituto Sonorense de Cultura de desalojar a Antares de su espacio bajo el argumento de “democratizar la cultura” es un retroceso. Democratizar no significa despojar ni limitar, sino crear más espacios y oportunidades. Hoy, mientras en el país hemos visto ejemplos dolorosos de recortes y abandono a la cultura, en Sonora no podemos cometer el mismo error.
Los números lo demuestran: el Congreso aprobó un incremento de 54 millones de pesos al presupuesto de cultura, alcanzando más de 611 millones. No es falta de recursos, es falta de voluntad y de visión. Mientras tanto, recintos como la Casa de la Cultura, Musas, el Museo de Culturas Populares o el recién inaugurado Ágora muestran abandono, deterioro o subutilización.
Sonora merece una política cultural que sume, no que reste; que acompañe a quienes han formado generaciones y nos representan con orgullo, no que los expulse de los pocos espacios que tenemos. Movimiento Ciudadano defiende que la cultura se fortalezca con más infraestructura, más apoyo y más visión de futuro.
La cultura es la memoria viva de nuestro pueblo. No la reduzcamos, engrandezcamos. El compromiso es claro: respaldar a los creadores, ampliar los espacios y reconocer que el arte es parte esencial de la vida y de la dignidad humana.
Presentado el 10 de junio de 2025.